RESEÑAS
   
  ME DICEN SARA TOMATE  
 

por  Vicky Canales

   
 
Título:  “Me dicen Sara Tomate”
Autora.  Jean Ure
Colección: Zona libre
Editorial: Bogotá, Editorial Norma  
Páginas: 151
   
 

Este es uno de los libros que, sin lugar a dudas, ha llegado a interesar a legiones de niños, no tan  niños y adolescentes en las escuelas. Su temática aborda  las infinitas dudas y desconciertos propios de la edad “difícil” y recrea con éxito las vivencias, descubrimientos y vicisitudes de un púber.

Salvatore  d’Amato, es un estudiante de doce años que pertenece a la clásica familia de clase media inglesa y además de cargar con un nombre   proclive a los apodos pues todos, incluso su hermana,  lo llaman “Sara Tomate”, debe hacer frente a la angustiante  duda de no ser igual que sus pares: nunca ha besado a una chica,  mientras que la mayoría de sus compañeros  afirma  haberlo  hecho por lo menos una vez. Para complementar  esta  forma de ser “diferente”, Salvatore posee una sensibilidad especial hacia las cosas que lo rodean, escribe poemas, actividad impensable en un chico de esa edad. En medio de tamaño desconcierto, lo asaltan dudas acerca de su sexualidad,  la pregunta tan temida ¿seré gay? Lo atormenta  y le hace responder con argumentos hilarantes.

Al inicio del relato, el protagonista se plantea escribir un libro de poemas, un abecedario en el que cada letra represente un objeto no muy poético. El reto que se plantea a sí mismo consiste en que al terminar su obra deberá haber besado a una chica.  Para colmo,  sus hormonas en revolución se interesan especialmente por una linda compañera, díscola, interesada y burlona, de quien solo recibe burlas y desprecios. Su afán de conquistarla hará que actúe con la torpeza de quien recién se inicia en el arte de la seducción, usará para ello su habilidad de construir versos  que solo desatarán la ira de su amada. Una compañera, la clásica amiga “buena gente”  afín a su forma de ser, se convertirá en cómplice suya y le enseñará, a tan corta edad, que el amor tiene muchos matices.

La autora ha ingresado al mundo adolescente a través de la perspectiva de un niño, ha usado para ello la técnica del diario personal, el relato en primera persona que le permite expresar los pensamientos más íntimos del personaje.

El humor es un elemento importante, las situaciones cómicas se presentan con naturalidad. Las rimas picarescas también contribuyen a hacer este relato ligero y ameno.Dentro de las limitaciones de la llamada Literatura juvenil, se podría afirmar que  esta es una novela de aprendizaje,  pues el personaje  sufre cambios  perceptibles desde el inicio de la novela hasta el final.

Por  abordar el tema de la sexualidad, desde el punto de vista de un muchacho común y corriente, este libro es altamente recomendable para chicos y chicas que esté atravesando por la edad “difícil” en la que se generan tantas preguntas y pocas respuestas. Los padres y maestros podemos atisbar también desde en este relato, los sentimientos de nuestros hijos o alumnos y recordar esa época en la que todo estaba por descubrirse y la sensación que nos acompañaba siempre de dar pasos en falso cada vez.  Tal vez mediante  esta  lectura se puedan aclarar algunas dudas y dar paso a conversaciones importantes , pero sobretodo le dará a los jóvenes  la certeza de  saber que lo que les ocurre también le pasa  al protagonista de esta obra y a miles de adolescentes en todo el mundo, solo cambian las circunstancias.

 
 
 
  LA PEOR SEÑORA DEL MUNDO      
 

por Vicky Canales

   
 
Francisco Hinojosa
México: FCE   
   
 

¿Quién no ha tenido en su niñez a alguna malvada vecina que desinfló una pelota que cayó a su jardín, o nos gritó por arrancar sus flores? Y ni que decir si se dio el tiempo de acusarnos ante nuestros padres. Todas ellas, incluso las más maléficas, son damas angelicales comparadas con el personaje de este cuento.

Como el título lo vaticina, el mexicano Francisco Hinojosa nos trae las andanzas de la que él describe como “la peor, la peorsísima señora del mundo” que además de ser mala es horrorosa: tiene colmillos filudos y uñas largas con las que le encanta arañar a la gente. Para colmo, esta señora está chiflada, pues castiga a sus hijos tanto si se portan bien como si se portan mal.

El autor relata con humor y desmesura las situaciones más descabelladas: así esta horrenda señora se almuerza vivas a las tarántulas y apaga su puro en el ombligo de los taxistas. El pueblo tendrá que tomar una decisión ante tanto abuso y, esta vez, un abuelo traerá la solución en base al ingenio y la experiencia.

La complicidad entre autor e ilustrador se hace evidente en las imágenes que acompañan el texto formando una unidad. El arte de Rafael Barajas, “El fisgón”, consigue completar la historia usando el mismo tono juguetón e irreverente.

Aunque está recomendado para “los que están aprendiendo a leer”, este cuento, como toda la buena literatura, debe ser disfrutado por todos, sin límites de edad.

   
   
   
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Caballito de Madera