Revista virtual de literatura infantil y juvenil


Entrevistas

 

UN GATO BUENO

 

ENTREVISTA A ENRIQUE LARA

Selene Tinco

 

Durante tres días de conferencias, charlas y talleres en el 1er Encuentro de editores de Libros para niños y jóvenes, en Bogotá, Colombia, conocí a Enrique Lara, sus aportes precisos, el evidente manejo del tema y lo relevante de sus comentarios me acercó a él, la mirada intima acerca de los libros álbum y en especial de la literatura infantil transgresora ilustraron aún más el taller de Edición del Libro Álbum de Mónica Berga.

Enrique, autor, ilustrador y editor colombiano de literatura infantil, diseñador gráfico egresado de la Universidad Nacional de Colombia. En el 2005 fundó la editorial independiente GatoMalo, en la cual publicó sus tres primeros libros: ‘Hojas’, ‘Circo de pulgas’ y ‘Estúpido’.

Algunos premios y distinciones que ha recibido son:

Sus libros publicados son: 
- Mi casa 
- Me gustan las vacas 
- Hojas 
- Circo de pulgas 
- Estúpido 
- Bzzzzzzz

Sabemos que  la infancia deja  huellas indelebles en nosotros, cuéntanos de ella, de tus primeros encuentros con el dibujo y la forma, de qué manera  se fueron impregnando en ti ?

Mis primeros encuentros con la forma con las imágenes fueron con varios libros infantiles de diferentes estilos gráficos; los recuerdo vívidamente y aún los conservo porque antes de saber leer y luego de haber aprendido, no los comprendía porque son libros en alemán, de manera que para mí la imagen significaba todo en ese momento y así me acerqué a ellos. En mi infancia hubo períodos muy diferentes; fui niño en un mundo incomprensible (para mí) de persecución política y diferentes huidas y cambios de domicilio; de miedos y preocupaciones. No fue agradable y tuve libros y juguetes intermitentemente y muy pocos. La lectura no estuvo presente en muchos momentos, pero adoraba las imágenes y éstas eran mi refugio; me entristecía no poder entrar a esos mundos que se veían tan atractivos e interesantes, llenos de cosas asombrosas.

¿A quiénes guardas como referentes, como impulsores de este acercamiento?

Evidentemente los libros de mi lejana infancia, entre los cuales estaban los libros alemanes cuyos textos no comprendía. También están los “Cuentos pintados“de Rafael Pombo en una edición popular muy bella; una versión para niños de “Don Quijote de la Mancha”, el “Libro gordo de Petete” y poco a poco todas las lecturas y autores que fueron formando mi criterio de lector, independientemente de que fueran infantiles o para adultos. Las series animadas de televisión y programas educativos como “Buscando Amigos”, colombiano, o “El tesoro del saber” de México, y multitud de pequeñas cosas que han venido nutriendo mi vida.

¿En qué momento decides iniciarte en la ilustración de libros para niños?

Al terminar la universidad ya había iniciado el proyecto GatoMalo; hice el nombre y la imagen del gato desde esa época. Además, aproximadamente a mitad de mis estudios de diseño gráfico empecé a escribir unas historias que algunas personas sugirieron que eran para niños. Una amiga mía me pidió el favor de ayudarle con la dirección artística de su proyecto de grado que era un libro infantil, todo eso me fue guiando poco a poco. Entonces, junto a Luis Fernando García, empezamos a hacer los bocetos del libro “Me gustan las vacas” y de otros más que aún no se han publicado. Luego, por primera vez encargué las ilustraciones del libro “Estúpido” a Daniel Padilla, y ahí empezó todo. Una vez me gradué, empecé a buscar trabajo y encontré algunas opciones en la ilustración, hice bastantes imágenes para libros de texto, pero me aburrían y no me gustaban mucho las condiciones, de manera que seguí buscando y mientras tanto trabajaba paralelamente en las ilustraciones para el proyecto de los libros de GatoMalo. Sin embargo, la vocación, la necesidad y muchos otros motivos, me obligaron a buscar un trabajo estable, después de varios años de trabajo en ilustración independiente. El proyecto se estancó durante bastante tiempo, y al cabo de casi diez años, volví a él, ya en serio, con las ilustraciones que hizo Daniel, para “Estúpido”, y con las ilustraciones de dos nuevos libros “Circo de pulgas” y “Hojas” que Luis Fernando y yo habíamos elaborado tiempo atrás.

¿Qué elementos te resultan indispensables en la creación de imágenes de libros infantiles?

En mi trabajo, trato de que haya claridad y secuencia, y que los temas sean historias sencillas pero que tengan profundidad; que necesiten una nueva mirada, y otra, y tal vez otra más con una óptica diferente. Siempre he pensado que al hacer un trabajo, al escribir una historia, al hacer una imagen, dejamos parte de lo que somos, de nosotros mismos, de nuestra experiencia y creencias, así que trato de hacer un trabajo honesto, no para complacer directrices o satisfacer necesidades comerciales sino para entregar algo que considero de valor. Además de eso, trato de unirlo a la experimentación constante en la gráfica y al diseño en general.

¿Podrías comentarnos sobre Hojas? Libro cuyas ilustraciones ha logrado un reconocimiento especial por su singular belleza.

Hojas fue un trabajo muy duro, es difícil pensar en él con objetividad. Todo empezó cuando una bibliotecaria me dijo que había un concurso en el Japón por si me interesaba participar; yo sabía de qué me estaba hablando y dije que sí. Me entregó las bases del concurso y me fui. No estaba pensando en eso, pero en el bus para mi casa surgió la idea, el primer boceto; que es sorprendentemente fiel al resultado final en su estructura. Originalmente pensé esa historia como un libro sin palabras, donde el transcurrir del tiempo y las pequeñas “grandes” historias adquirieran el significado que pierden a diario con el transcurrir de la rutina. Esta historia surgió desde la imagen, desde los bocetos que hice en aquel bus; por eso me extiendo tanto al hablar sobre ella. Llegué a la casa e hice versiones más claras de las imágenes. Luego llamé a Luis Fernando y le mostré el proyecto; le comenté el tiempo que teníamos y nos dimos cuenta de que iba a ser un trabajo muy duro, gastamos más de un mes, en agotadoras jornadas de hasta 14 horas; fue un trabajo muy complejo por la cantidad de mezclas de color y el volumen de trabajo en general que representaba hacer miles de bolitas de plastilina de muchos colores para lograr los fondos. Trabajamos días y noches completos hasta que logramos algo muy aproximado al resultado final de las imágenes. Las enviamos al concurso y nos ganamos una medalla, pero el agotamiento físico y mental fueron tan grandes, y la tensión entre los dos fue tan fuerte, que tuvimos que dejar de hablar durante casi seis meses para descansar un poco de todo aquello. En el concurso nos pidieron un texto, improvisamos uno, porque no comprendieron que se trataba de un libro sin palabras. Finalmente, con el tiempo, fui reorganizando las imágenes y escribiendo nuevos textos hasta que finalmente di con el texto que creí conveniente. Casi al mismo tiempo, la editorial india Katha, nos contactó para publicar el libro y aprovechamos la oportunidad. Sin embargo, hubo cosas que no me dejaron completamente satisfecho, así que sometí la totalidad del libro a una revisión cuidadosa e hice varios cambios, como elaborar nuevas imágenes para la versión final. Hojas fue cambiando con el tiempo, aproximadamente en cuatro o cinco años, hice unas seis versiones diferentes del libro, variando el orden, añadiendo o quitando imágenes antes de publicarlas finalmente en GatoMalo. Es un libro que ha madurado con el tiempo y con del que me siento muy satisfecho.

En lo referente a las técnicas: ¿Cuáles usas con mayor frecuencia y consideras han definido tu trabajo como ilustrador?

Trato de variar, de ser versátil en el empleo de técnicas de expresión, intento también no restringirme a una técnica o estilo específico, de manera que no creo que una técnica pueda definir el trabajo de un ilustrador a menos que este tenga un estilo característico como el de Quentin Blake, Satoshi Kitamura o Eric Carle, por ejemplo, quienes son genios absolutos en su trabajo y han desarrollado y llevado a la perfección sus propios estilos. Personalmente, siempre he tratado de trabajar en diferentes técnicas para experimentar y divertirme; me aburro al repetir una técnica y cuando lo hago trato de variar algunas cosas de la misma. Esta alternativa me permite hallar diferentes opciones y posibilidades de expresión dentro de una misma técnica. El modelado de plastilina ha estado presente en varios proyectos. Es una técnica que Luis Fernando maneja con maestría, y en la cual me divierto mucho. Obviamente hay preferencias y características propias del trabajo de un ilustrador en la concepción de cada imagen, pero trato de alejarme un poco de un “estilo” o técnica específica que defina mi trabajo. Pienso que lo que define a un ilustrador es el mensaje que comunica y no la forma en que lo hace.

Al momento ilustrar vinculas otros lenguajes, no sólo el plástico, ¿Cómo definirías la relación entre el cine y la ilustración?

Los ilustradores nos comunicamos con imágenes, y todo lo que hemos visto escuchado y leído, nutre nuestra memoria y nuestra cultura; todo está relacionado. La imagen en movimiento y la imagen fija han venido retroalimentándose desde siempre. El lenguaje foto y cinematográfico le ha aportado a la ilustración puntos de vista y de expresión que han redundado en la calidad de esta misma; hay libros ilustrados con fotografía, hay libros que han inspirado películas, etc. Para citar unos ejemplos, Anthony Browne y su “King Kong”; los libros de Chris Van Allsburg llevados a la pantalla grande, y en general la mayor parte de los ilustradores deben una gran cuota de su trabajo a las diferentes artes.

Has ido explorando nuevas facetas: escritor, editor ¿Podrías comentarnos de GatoMalo?

GatoMalo es un sueño que se ha hecho realidad. Desde hace quince o más años he deseado hacer libros. Hablé y planeé mucho este proyecto hasta que una serie de sucesos que me afectaron mucho en 2004 hizo que tomara la decisión de crear formalmente la editorial. Ha sido una aventura desde el principio. Para un diseñador gráfico, llegar repentinamente a declarar y pagar impuestos, a llevar contabilidad y todas esas responsabilidades, llega a ser abrumador. Pero al mismo tiempo he visto la recompensa; los niños que ven los libros y que se enamoran de los personajes, que viven con ellos y entran en aquellos mundos que yo dibujé, es algo mágico. Al mismo tiempo, el reconocimiento que los libros han recibido es un estímulo para seguir, para no detenerme. No obstante, a veces la realidad es bastante dura y llega con fuerza, como este año en que no pude hacer un libro; eso es frustrante pero también da la oportunidad para pensar un poco las cosas, para mirar nuevamente proyectos estancados o empezar otros. Es un poco triste el no tener la capacidad económica ni operativa para hacer varios buenos libros al año y por eso tampoco he podido publicar el trabajo de grandes ilustradores colombianos, que era mi intención desde el principio.

Tu libro: Me gustan las vacas, se encuentra en la lista de honor de IBBY 2008,¿Qué significado tiene para ti en particular esta historia?

 

Es una historia de liberación; de libertad; del derecho a la fantasía y a la imaginación. El niño protagonista ama las vacas y tiene una compañera, la vaca Florinda Margarita, que pade ce de acrofobia; este miedo a las alturas no le impide volar, a pesar de que siempre está asustada y sólo se siente segura y tranquila con sus cuatro patas sobre el suelo. El niño no comprende a la gente que lo rodea y se pregunta por qué no entienden que las vacas pueden volar; para él es una realidad todo lo que ve e imagina. Las imágenes presentan varios puntos de vista; una panorámica de fondo donde se muestran diferentes aspectos de lo que ocurre; un recuadro con una imagen muy detallada y planos más cerrados que presentan elementos y detalles particulares. Y los personajes, fuera del recuadro, interactuando con el mismo y con el fondo. En especial, aparece Florinda Margarita (la vaca acrofóbica) en el aire, mirando el suelo con pánico. Al principio, Luis Fernando y yo hicimos bocetos de la historia, luego de haber hablado de lo que nos interesaba ver de ella, pero sin tener el texto definido. Luego de unos primeros bocetos terminé escribiendo la historia y haciendo los esbozos finales, que fueron los mismos empleados para hacer las ilustraciones casi once años después. Me gustan las vacas también representa para mí un reto personal, porque fue el primer libro que tuve que editar sin ayuda. En ese momento, Luis Fernando había tenido que abandonar la editorial para dedicarse a su familia y a su trabajo, y yo tenía que demostrarme que podía hacer el libro y llevar la editorial sin ayuda. El que un libro de GatoMalo se encuentre en la lista de honor de la IBBY o sea un White Raven como el “Circo de pulgas”, representa más de lo que puedo expresar con palabras; significa mucho para mí porque me confirma que estoy haciendo las cosas bien y me da ánimos para continuar y sortear los problemas con un poco más de confianza.

Tus textos muy sutilmente refieren a temas vinculados a la aceptación, el amor, las pequeñas cosas…las cuales han sido tratadas con infinita sencillez, gracia y ternura... ¿En este sentido en relación a la escritura y la imagen qué papel juega la fantasía en la vida de un niño?

Creo que la fantasía es todo para un niño. Un niño aprende mediante el juego; aprende observando e imaginando, fantaseando, completando, creando y recreando, al leer y al ver. La fantasía es el mundo perfecto, es el refugio en donde los niños viven; es a donde me gustaría volver cada vez que se me olvida ver un atardecer o mirar las flores y observar las aves y las nubes. Un niño pasa sus días jugando y siendo libre, creo que la fantasía desempeña un papel fundamental en el momento de la lectura de textos e imágenes, puesto que éstas estimulan esa imaginación y plantean nuevas formas y retos para relacionarse con el mundo. En “Hojas”, hay un momento de introspección, un instante de reflexión sobre todos los grandes pequeños sucesos de cada día y cómo pasan inadvertidos en la mayoría de los casos. Es un respiro que se toma el narrador para observar lo que le rodea, apreciando momentos en los que el ciclo de la vida se hace patente. “Bzzzzzzz...!” es una loca carrera de moscas para llegar a la cola de Florinda Margarita, la vaca de “Me gustan las vacas”, en un recorrido que involucra a varios personajes de los libros GatoMalunos. En el caso de “Circo de pulgas”, deseaba mostrar el derecho al buen trato. El perro maltratado se libera, tiene problemas y lucha contra las dificultades logrando vencerlas, recuperándose y renovándose por completo. No regresa al lugar donde fue maltatado. En el caso de “Mi casa”, deseaba representar una pequeña historia de amor, de responsabilidad, de trabajo, con una visión actual de la pareja; donde se respetan espacios, donde hay compromiso y responsabilidades, pero al mismo tiempo hay espacios comunes. Creo que en todos los libros quiero mostrar pequeñas historias que tienen cosas especiales, detalles casi imperceptibles como las aves que forman un hogar y se reproducen en “Mi casa”, mientras suceden tantas cosas alrededor. Cuando un niño habla de esas aves y empieza a concluir y a imaginar lo que sucede luego y hace relaciones y demás con sus propias experiencias, siento que he estimulado un poco esa imaginación.

 

El título de uno de tus libros puede resultar chocante para algunos: Estúpido, ¿Consideras que aún existen demasiados prejuicios respecto a los libros para niños, respecto a lo que les pueda o deba gustar a los niños?

Existen casi todos los prejuicios, en especial en los colegios. Además de la creciente moda de emplear eufemismos para no ofender sensibilidades; por su puesto deben hacerse las cosas con tacto, pero qué cosa maravillosa es transgredir mediante el buen humor, por medio de diferentes cosas, a través del humor, y en esto los niños son quienes más necesitan que de cuando en cuando los padres, los maestros y los adultos en general, dejen de ser tan estrictos y serios y jueguen a disfrazarse; a ir en contra de lo establecido; a permitirse una nueva sonrisa... A propósito de Estúpido, varias personas hicieron malos augurios sobre el libro, pero es curioso que a la fecha, es uno de los mejores vendidos; podría decirse que es casi el primer Best Seller GatoMaluno. A la gente le gusta; los niños se divierten con la historia y con los bellos personajes que dibujó Daniel Padilla. Hace más de quince años escribí el texto, creo que el libro está en contra de los prejuicios y es una muestra del carácter abierto e incluyente de un perro que todos debíamos imitar. Habla de amistad, de aceptación; tal vez por eso guste tanto. Es el mismo caso del nombre de la editorial; mucha gente ha criticado el GatoMalo, pero los niños lo prefieren a un “gato bueno”; les interesa más porque es un personaje más complejo, más profundo, se preguntan “¿por qué es malo ese gato?”.

Enrique ¿Cómo definirías tus libros en relación al concepto libro álbum, libro ilustrado, libro de imagen?

Me sorprendió muchísimo, cuando me pidieron autorizar la publicación de unas cuántas imágenes de “Hojas” en el libro “Leer y mirar el libro álbum: ¿un género en construcción?”, de Fanuel Hanán Díaz. En ese momento supe que “Hojas” es un libro álbum. La verdad, los expertos hacen mejor esa clase de categorizaciones. El libro álbum, como dice Fanuel está en construcción y no soy yo quien deba decir si mis libros son o no libros álbum; me gustaría que lo fueran, aunque todavía hay mucho por estudiar, definir y redefinir sobre este género. Libro visual es un término que ha empezado a agrupar los libros de imágenes sin texto, “Bzzzzzzz...!” y “Mi casa” corresponderían a ese grupo. No sé si los otros son o no libros álbum, pero creo que para un niño, el que un libro sea o no un libro álbum, es completamente irrelevante puesto que lo recibe desde una perspectiva nueva, fresca, sin prejuicios.

En la ilustración de libros infantiles se han producido grandes cambios : hoy no basta reproducir gráficamente distintas escenas de una historia ¿crees que este cambio se deba al proceso de evolución del arte en sí ,a la concepción del ilustrador como artista , como creador ?

Creo que es un camino que se ha venido recorriendo durante muchísimos años; incluso desde antes de que Comenius hiciera el “Orbis Pictus”. No es algo que haya surgido gratuitamente sino que es el producto de esa evolución de nuestra disciplina, de las formas de comunicación y de la intertextualidad a la que recurrimos para hacer imágenes. Antes, ahora y siempre, habrá ilustradores que hacen imágenes que reproducen literalmente un texto, lo cual me parece válido, porque en algunos casos es necesario. Pero, al mismo tiempo siempre ha habido creadores de imágenes que han sido revolucionarios en su tiempo. Sumado esto a la variedad y riqueza que hay hoy en día, nos encontramos en medio de un momento maravilloso de expresión y comunicación visual. Creo que lo más importante es que se asuma al ilustrador como un autor. Durante mucho tiempo la ilustración se consideraba como un elemento decorativo, subordinado al texto, completamente dependiente y sin otro significado que el de ser una representación literal del texto, lo que no dejaba mucho espacio a la imaginación de ilustradores ni los dejaba comunicar sus propias ideas sobre el mismo tema. Desde hace unos años, se respeta más al ilustrador como un autor con criterio y talento para comunicar y aportar dentro del proceso.

¿Consideras que la ilustración debe tener un carácter narrativo? ¿Por qué?

Toda imagen comunica, y toda imagen es leída así como un texto escrito se lee. Considero que la imagen debe contar algo, y dependiendo del texto que vaya acompañada, de los criterios editoriales y del compromiso del grupo de trabajo, esa clase de características se irán definiendo. Personalmente me gustan las narraciones gráficas, el contar una historia mediante una secuencia; puedo apreciar las imágenes que reflejan literalmente un texto o parte de este, aunque no me parece que aporten gran cosa puesto que se trata de dos lenguajes diferentes que pueden complementarse, enriquecerse, que algunas veces pueden incluso chocar y creo que el juego que se establece entre los dos lenguajes, estimula la imaginación y la respuesta del lector ante los diferentes elementos estéticos que recibe (texto, imagen, diseño, formato, etc.).

Si bien la ilustración como toda arte gira en torno a la sociedad y al momento cultural en que se vive ¿crees que las imágenes de los libros para niños en nuestros países latinoamericanos responden al momento en que atraviesan y a sus expectativas como lectores visuales?

Desgraciadamente no; por lo menos la mayoría, la gran masa de lo que se produce, responde a requisitos específicos dictados generalmente por el área comercial de las grandes editoriales; éstos se guían por los títulos que han repuntado en ventas, y al desear conseguir otro éxito, casi siempre terminan en la repetición. Obviamente existen casos aislados, pero, si las imágenes de los libros infantiles reflejaran claramente el momento en que estamos viviendo, lejos de la imposición de ciertas modas y tendencias, habría una diversidad muy grande; como la que nos llega desde el extranjero, particularmente desde Europa, donde hay una variedad impresionante. Nuestros creadores visuales han alcanzado una madurez bastante grande, y creo que están preparados para plantear nuevas alternativas de calidad. Afortunadamente también empezamos a contar con editoriales independientes que se arriesgan con proyectos diferentes y en algunas editoriales grandes ve un cambio de actitud ante propuestas novedosas. Pienso que todo esto favorecerá al crecimiento del sector, que se enriquecerá, abriéndonos nuevos públicos, espacios y mercados. las nuevas tecnologías y los espacios virtuales ya son una ventana para ver este trabajo, páginas web, blogs y espacios como flickr son una muestra evidente de la variedad de oferta que tenemos en la actualidad.

¿Cuáles son tus nuevos proyectos?

Tengo desde hace tiempo varios libros esperando ser editados, aunque cada día surgen nuevas historias; algunas de las cuales quiero trabajar y pulir. Desde hace muchos años, hay dos historias en proceso; las trabajamos con Luis Fernando y su protagonista es un loco dinosaurio rosado llamado Tarcisio. También hay otro par de ideas que nacieron este año, y muchos proyectos más. Personalmente quiero trabajar para otras editoriales en proyectos diferentes.

 

 

CONVERSACION CON JAIME GARCIA PADRINO

Selene Tinco

Jaime García Padrino es español, nacido en Madrid. Investigador de Literatura Infantil y Juvenil, catedrático en la Universidad Complutense de Madrid, y autor de diversas publicaciones en torno al tema de la Literatura Infantil. Pronto publicará el primer diccionario de Literatura Infantil y Juvenil latinoamericano, el lanzamiento está previsto para febrero del 2010 por la editorial SM.

Conocí a Jaime García Padrino en el encuentro de escritores de Literatura Infantil y Juvenil en mayo de este año, en Bolivia. Su aspecto serio no develó la sensibilidad que lo embarga al referirse a lo que le apasiona: La Literatura Infantil. Apenas iniciada su exposición pude apreciar el entusiasmo y la fuerza que se trasmite al evocar un �algo� que nos maravilla, en este caso, los libros para niños.

Jaime, tradición e innovación son conceptos que formulas en uno de tus artículos sobre la literatura infantil ¿qué podrías comentarnos al respecto?

La unión de esos conceptos, en mi opinión, ha marcado la evolución histórica de la Literatura Infantil. De una parte, la fuerza de la tradición, de las fuentes en la narrativa de origen folclórico, de los cuentos y las leyendas populares; junto a las narraciones, las canciones, las nanas, las rondas, los juegos, etc… que integran el llamado folclore lírico infantil, sin olvidar las representaciones dramáticas de ese mismo origen folclórico. Y de la otra, los deseos de los autores que han asumido la imagen de la infancia como destinataria natural de sus creaciones, por innovar a partir de esa base folclórica, por recrear tales elementos y actualizarlos, darles un tratamiento que les acerque a la realidad actual.

¿Qué opinión te merece el uso del �didactismo� en la Literatura Infantil? ¿Resulta válido considerar que la Literatura deba educar sobre temas específicos?

Creo que, como fruto de la evolución social que antes señalaba, debemos apartarnos del tópico didactismo, del afán por instruir a través de las creaciones seudoliterarias dedicadas a la infancia. La Literatura, la buena Literatura en educativa en sí misma y en el acierto de cada autor a la hora de tratar unos temas específicos, está su auténtico poder educativo. ¿Alguien se plantea hoy, en realidad, cuál es la capacidad educativa de El Quijote, de Cien años de soledad o de algunos de los cuentos de Cortázar? Pues por qué hacerlo con las creaciones infantiles. Insisto en que el contacto de los jóvenes lectores con la buena Literatura ya es educativo en sí mismo, dejando aparte los temas que puedan tratarse.

En ese caso ¿Qué elementos crees que requiere un texto para ser considerado Literatura Infantil?

Capacidad de emocionar a un pequeño y, a la vez, al adulto. Capacidad de sentirnos identificados con la realidad presentada, con sus personajes, con sus situaciones… Que sea creíble… Bueno, en realidad, que sea, antes que nada, Literatura.

¿Qué tipo de Literatura Infantil se prioriza en los países Latinoamericanos, qué vertiente se enfatiza?

Hay que tener en cuenta la complejidad real de los países Latinoamericanos en su evolución social, econonómica, política, histórica… De ahí que sea dificil unificar ahora en un único tipo la Literatura Infantil que se prioriza en ellos. Quizá lo más importante sea que la evolución ha sido muy parecida aunque, en cada uno de estos países, se haya producido en momentos históricos distintos. Y así podemos señalar como origen de esa preocupación de los adultos por crear literatura al alcance de los más pequeños esté unido a la labor de la escuela. Es decir, los primeros pasos suelen estar vinculados a la escuela para ir ganando independencia y entidad propia a medida que la evolución social de la infancia ha ganado importancia en cada uno de los países latinoamericanos.

Háblanos un poco de tu experiencia personal ¿Cuál ha sido tu relación con el libro? ¿De qué forma te vinculaste a ellos?

Cada lector recorre un camino personal con sus libros, sin importar el momento en que se produce ese encuentro. Nunca es tarde para ello. En mi hogar, no tuve muchos libros, pero en la adolescencia empecé a encontrar esos compañeros de viaje. Y los infantiles, de los que tengo una muy buena colección, han sido fruto de mis investigaciones y trabajos para recuperar la memoria histórica de la Literatura Infantil.

Has publicado la antología poética infantil �Por caminos azules�. Sin embargo, en una de tus publicaciones y en tu ponencia en Bolivia, lamentabas los pocos libros de poesía que ofrece el mercado editorial, ¿Cuál crees que es el papel de la poesía en la infancia?¿Por qué resulta indispensable su presencia?

La poesía en la infancia tiene un extraordinario poder educativo gracias al juego con las palabras, con los sonidos, con los ritmos, con las imágenes… Ese juego lingüístico es esencial para el desarrollo lingüístico, emocional y estético de las primeras edades. Y es también un extraordinario medio para que el niño, después de disfrutar con el poema leído, se sienta atraido a ser él mismo un creador, a jugar también con las posibilidades de la palabra… En suma, a no sentirse esclavo de la palabra, sino dominador de sus capacidades expresivas. Estas son las razones básicas para su presencia desde los primeros niveles educativos. Hay que romper la idea de que la poesía debe tratarse sólo en los cursos superiores, cuando es, en realidad, con las primeras canciones infantiles, con las nanas, el momento de iniciar esa relación poética.

¿Cuáles crees que son los factores que limitan las pocas publicaciones de poesía y teatro, en comparación a la presencia del texto narrativo de los últimos años?

Factores estrictamente comerciales. No se vende tanto y no se produce tanto. Es el mismo fenómeno que se da en las publicaciones para los adultos.

Siendo el lenguaje corporal uno de los primeros en ser leído, ¿cuál crees que es el papel del teatro en la infancia?

La situación es muy parecida a la que antes describía para la poesía. El niño, desde sus primeros juegos sociales, está reproduciendo la realidad observada y analizándola, de una manera insconciente pero sumamente crítica. Es lo que hace la niña que juega con su muñeca a darla de comer, o el niño que reproduce las acciones propias de una determinada actividad adulta. Por esa capacidad innata del niño hacia el juego, y dado que el teatro es ante todo un juego, no debemos desaprovechar sus posibilidades educativas. Pero tampoco debemos confundir educativas con instructivas o moralizantes.

También has publicado un libro sobre la ilustración, �Formas y colores: La ilustración infantil en España�, ¿qué función consideras que esta juega en la Literatura Infantil?

La ilustración, la buena ilustación, es una recreación del texto literario. Es decir, debe servir para que el lector infantil tenga una incitación a recrear lo leído, a comprender mejor lo que se le presenta, a sentirse estimulado estéticamente a través de las imágenes, de las formas y de los colores.

Sabemos que pronto publicarás el Diccionario de Literatura Infantil Latinoamericana ¿Podrías comentarnos al respecto?

Es un proyecto orientado a ofrecer, por primera vez, un panorama conjunto de los autores que se han dedicado a las creaciones literarias para la infancia desde 1850 hasta el momento actual. A diferencia de las historias que ya se han publicado, centradas como es lógico en la evolución del género, aquí el interés está centrado en la biografía de cada autor, en el comentario de sus principales obras y en ofrecer referencias bibliográficas para aquellos que quieran profundizar en el conocimiento de un determinado autor. Al ser un diccionario y estar ordenadas las distintas fichas alfabéticamente, se superan las diferencias nacionales y se ofrece una visión conjunta de la realidad de los autores latinoamericanos, con sus diferencias y sus evoluciones particulares.

¿Qué criterios se ha tomado en cuenta para realizar la selección del Diccionario de Lit. Infantil Latinoamericano?

La selección de los autores ha sido responsabilidad de los colaboradores con los que he contado en cada país. Todos ellos son personalidades relevantes en el estudio y la investigación de sus literaturas infantiles y los mejores conocedores de esa realidad. La única orientación que se les dio era el carácter representativo de las aportaciones realizadas por cada autor a la Literatura Infantil de su país y, por proyección a la Literatura Infantil Latinoamericana. En total coordinación con la editorial, con la Fundación SM, y su responsable, José Luis Cortés Salinas, estimamos que no era justo ni conveniente marcar unos críterios rígidos y únicos para unas evoluciones y realidades literarias tan distintas como las que integran la Literatura Infantil Latinoamericana, donde hay países con una tradición consolidada desde finales del siglo XIX, mientras otros aún están dando los primeros pasos firmes en una industria editorial, imprescindible para el arraigo de las creaciones literarias dedicadas a la infancia y a la juventud. Espero, con gran ilusión, que alcancemos ese gran objetivo de ofrecer un panorama conjunto de la rica variedad latinoamericana y que esta primera edición de un Diccionario de Autores Latinoamericanos sea seguida por otras que la amplíen y mejoren.